Bajá la panza el doble de rápido, sin pasar hambre. Esto no lo subo a ningún lado: es solo para vos.
Cada vez que comés, el cuerpo larga insulina, y con la insulina arriba la grasa de la panza no sale. Comiendo cada tres horas, la canilla no se cierra nunca.
Cuando dejás de comer unas horas, la insulina baja y el cuerpo va a buscar energía a donde la tenés guardada: la panza. No cambia qué comés. Cambia cuándo.
Poné a qué hora te levantás y a qué hora laburás. Te digo a qué hora comer y a qué hora cerrar la boca, las cuatro semanas.
El plan de 28 días. Tocá un día para ver qué te toca. Cuando lo cumplís, marcalo.
Si tomás medicación para la diabetes o para la presión, arrancá con 12 horas y consultalo con tu médico antes de subir.
La primera semana, en paralelo con el plan. Es lo primero que vas a ver en el espejo.
Nada de fiambre, snacks ni sopas de sobre. La sal de más te hace retener agua, y esa agua es panza que no es grasa.
Ni gaseosa, ni jugo, ni el azúcar del café. Cada gramo de azúcar arrastra agua.
La birra y el vino inflan como nada. Esta semana, solo agua o soda.
Parece al revés, pero cuanta más agua tomás, menos retenés. Una botella a la mañana, otra a la tarde.
Banana, palta, papa hervida, espinaca. El potasio saca el sodio que te infla.
Mueve lo que comiste y baja la inflamación de la panza.
El que duerme mal se levanta hinchado. Celular fuera de la pieza, como en el plan.
Los días que no te toca Rutina Aguante. Cuatro ejercicios de 40 segundos con 20 de descanso, dos vueltas.
Cuando te agarra el hambre, le das play. Un minuto y se te pasa.
Movés la ventana, no la rompés. El domingo tu primera comida es el asado: llegás en ayunas, y eso que te iba a costar se vuelve lo que más disfrutás.
Carne primero, pan y picada después, o nunca. La proteína te llena antes y la picada pierde la gracia.
La birra va adentro de la ventana. Dos, tranquilo, con la carne. La del final, la de la sobremesa, esa es la que infla.
Cerrás la boca cuando se levanta la mesa. Sin postre de las siete de la tarde. El lunes arrancás tu horario de siempre como si nada.